Museo Jacinto Jijón y Caamaño
El
suelo ecuatoriano guarda tesoros arqueológicos. Usted puede Apreciar
buena parte de ellos en su visita al Museo Jacinto Jijón y Caamaño, en
la Universidad Católica. Coleccionismo al servicio de la historia.
Desde inicios de siglo, el conde Jacinto Jijón y Caamaño, heredero de
una de las familias más ricas de Quito, se dedicó a rescatar y
estudiar las piezas arqueológicas contenidas en el suelo ecuatoriano.
Su reserva se convirtió en un museo histórico y funcionó en su casa de
La Circasiana. Por su decisión, en 1963 las piezas fueron donadas a la
Universidad Católica. Actualmente se exhiben en el segundo piso de la
biblioteca de la institución. Pero se tiene previsto su traslado al
Centro Cultural Universitario.
En uno de los rincones de La Circasiana, ubicada en
las actuales avenidas Diez de Agosto y Colón, Jacinto Jijón y Caamaño
reservó las piezas arqueológicas que fue encontrando en una labor a la
que se dedicó desde joven, y que la dejó solo por su muerte, en 1950.
Este aristócrata quiteño nació en 1890 y su inclinación por la
arqueología empieza en su primer encuentro con González Suárez. Él,
como presidente de la Academia Nacional de Estudios Históricos, fue
quien lo motivó a la recuperación y estudio de las culturas
ancestrales del país.
Museo Jacinto Jijón y Caamaño
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Entre 1909 y 1925, Jijón y Caamaño se dedicó a
la prospección de suelos en las provincias ecuatorianas de Manabí,
Carchi, Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua y Chimborazo.
Incluso realizó excavaciones en Maranga, en la zona norte de Perú.
De esta manera, sus esfuerzos le permitieron establecer, por
análisis estilístico de las piezas halladas, las culturas
Protopanzaleo, Panzaleo, Tuncahuán y Puruhá. Además su labor ayudó
a definir las culturas imbabureñas, manteña e inca en el país. |
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De acuerdo con el arqueólogo Ernesto Salazar, la
importancia de la obra de Jijón y Caamaño está en que se 'logró
establecer la primera secuencia cultural del Ecuador precolombino. Su
interpretación fue esencialmente difusionista, concibiendo el
desarrollo de los grupos locales como resultado de oleadas culturales
de Centroamérica y los Andes centrales.
En el testamento de Jijón y Caamaño, declarado
Conde de la Orden de Malta, quedaba dicho el anhelo de que su fondo
arqueológico pasara a manos de alguna institución que lo conservara y
promocionara.
Por eso, su esposa e hijo donaron en 1963 las
piezas a la Universidad Católica de Quito. Entonces se estableció el
Museo Jacinto Jijón y Caamaño. Y a la reserva arqueológica se sumó
buena parte de la particular del arqueólogo Max Uhle, que incluye
material cultural de Centroamérica y Perú. De más reciente data fueron
incorporadas las colecciones de arte de las familias Jijón y Navarro.
En la primera se reúnen lienzos, esculturas,
muebles, efectos personales y juguetes de los siglos XVII en adelante.
Aquí sobresalen los nombres de Miguel de Santiago, Bernardo Rodríguez,
Manuel de Samaniego, Manuel Chili y Bernardo de Legarda. En la
segunda, en cambio, se exhibe una nutrida pinacoteca de autores
nacionales de los siglos XIX y XX, entre los que destacan Joaquín
Pinto, Juan Manosalvas, Luís Cadena, Antonio Salas, Víctor Mideros,
Juan Pablo Sanz, Juan León Mera Iturralde, Roura Oxandaberro y Oswaldo
Guayasamín.
Dirección: Av. 12 de Octubre y Carrión Quito
Pichincha Ecuador.
Abierto: Lunes - Viernes de 08:00 a 16:00.
Servicios: Tours. |